Fundación Focus
Boletín noticias

Boletín noticias

 

Nuevas publicaciones

El palacio de Pedro I en los Reales Alcázares de Sevilla

Concepción Rodríguez Moreno. Fundación
Focus-Abengoa y Editorial Universidad de Sevilla, Sevilla, 2015. 539 páginas.

El libro, coeditado por la Fundación Focus-Abengoa y la Editorial Universidad de Sevilla, del que es autora la arquitecta Concepción Rodríguez Moreno, es el resultado de su tesis doctoral galardonada con el Premio a la mejor tesis doctoral sobre un tema relacionado con Sevilla en la edición de 2012 que anualmente desde 1983 convoca la Fundación Focus-Abengoa.

La tesis transformada en libro, tal como recoge el acta del Jurado, “constituye una magnífica síntesis interpretativa, actualizada y novedosa de la arquitectura palatina medieval hispana y, una original lectura del Palacio del rey don Pedro desde el punto de vista funcional, formal, espacial y perceptivo, utilizando como herramientas del análisis los métodos de representación gráfica más actuales”.

Dicha valoración es bastante coincidente con la realizada por la propia autora en la introducción del volumen, de la que sintetizamos lo siguiente: el libro aborda el estudio conjunto de las arquitecturas palatinas medievales hispano-cristianas e hispano-musulmanas, mediante la comparación métrica y tipológica de más de medio centenar de hipótesis gráficas, que le permiten llegar a afirmar que la arquitectura mudéjar está dotada de un lenguaje totalmente autónomo, originando obras arquitectónicas mucho más creativas que las coetáneas andalusíes en las que se inspira. Este análisis general le sirve de base conceptual para abordar con seguridad una novedosa lectura monográfica del palacio del rey don Pedro de los Reales Alcázares de Sevilla, estudiando el proceso creativo de su proyecto arquitectónico y ahondando en el método compositivo que pudo haber seguido el arquitecto medieval para proyectar el que puede considerarse como arquetipo de la arquitectura palaciega medieval cristiana.

El libro tiene como pórtico un magnífico prólogo realizado por el compañero Joaquín Casado de Amezúa, que considero de obligada lectura previa. Debido a que su análisis conceptual difícilmente podría yo igualarlo, me limitaré a reproducir algunas de sus afirmaciones con las que me identifico totalmente: “en el texto aparecen claras notas de una nueva mirada: la del arquitecto. ¡La mirada del arquitecto sobre la arquitectura!”; “frente al usual acercamiento arqueológico, historicista o estético, ligado en tantas ocasiones a descripciones de ‘estilo’, se acerca a las arquitecturas del pasado con las herramientas del Análisis Arquitectónico”; la novedad es “el descubrimiento, redescubrimiento me atrevería a decir, de los valores esenciales de unos edificios que son fundamentalmente espacio, o por mejor decir, arquitectura.”

De lo dicho no debe deducirse que éste sea un libro de un arquitecto para arquitectos. Es sin duda una obra para todos los públicos, de muy fácil lectura, muy bien documentada, que nos hace transitar por la Baja Edad Media a través de la arquitectura palatina, aportándonos esquemas compositivos y tipológicos muy precisos de los edificios, su datación, superficies, orientación, e incluso realizando hipótesis volumétricas que nos transportan a un pasado lejano casi perdido y que nunca fue analizado y valorado conjuntamente, sin establecer fronteras geográficas ni de religión.

Como antecedentes inmediatos del palacio del rey don Pedro en el propio recinto palaciego, Rodríguez Moreno estudia la Reforma cristiana del Patio del Crucero, la del Patio del Yeso y la del Palacio de la Casa de Contratación. Y en la ciudad de Sevilla, la autora centra su atención en el Palacio de don Fadrique en el Convento de Santa Clara, la Casa de doña María Alfonso Coronel en el actual Convento de Santa Inés y, el más cercano en situación, casi coetáneo y que más se perece en su organización espacial, el Palacio de Altamira. También resultan muy reveladores como antecedentes los análisis de los otros palacios de don Pedro: El Palacio de Astudillo en Palencia, el de Tordesillas en Valladolid y el Alcázar Real de Carmona.

Pero sin duda, el palacio de Sevilla construido por este rey culto y enamorado de la arquitectura en el recinto de los Reales Alcázares es el que mejor sintetiza las aportaciones formales y espaciales de los palacios islámicos y cristianos anteriores, transformándolo en símbolo de su poder y referente de la arquitectura palaciega medieval cristiana, llegando a invertir el flujo de influencias estéticas, dado que constituye el modelo compositivo inspirador del posterior palacio nazarí de los Leones de la Alhambra.

Cubierta de la nueva publicación

El libro analiza el contexto urbano de la ciudad y sus implicaciones visuales aplicando la metodología de Kevin Lynch, llegando a formular una interesante hipótesis de lo que significó el palacio en la composición del paisaje urbano de la Sevilla del siglo XIV. La secuencia espacial lineal entre las puertas del León, la Montería y del Palacio, constituye una valiente y traumática intervención que implica perforar murallas y demoler construcciones almohades preexistentes, para conseguir un eje áulico brillante que supere los accesos en recodo de las organizaciones urbanas musulmanas.

Las hipótesis sobre el palacio original del rey don Pedro, ilustradas con unos magníficos planos del director de la investigación Antonio Almagro, constituyen una auténtica novedad y puesta al día del conocimiento de un monumento que suponíamos muy conocido. El análisis funcional, comparándolo con el coetáneo de Muhammad V de la Alhambra y el minucioso análisis formal, contribuyen de forma decisiva a la comprensión del palacio.

Pero seguramente lo que resultará más atractivo para el lector no especializado sea el novedoso y brillante análisis espacial de la muy fundamentada hipótesis del palacio en tiempos de don Pedro, mediante una cuidada reconstrucción infográfica, sintetizada de forma muy bella en el CD que acompaña a la publicación.

Esta mínima presentación no puede terminar sin felicitar a su autora, al director y tutor de la investigación, a la Fundación Focus-Abengoa y a la Universidad de Sevilla, porque hicieran realidad esta publicación, con el convencimiento de que será un referente imprescindible para el conocimiento actualizado del más importante monumento civil de la ciudad.

Ramón Queiro Filgueira

Arquitecto

Actividades educativas y culturales