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Patrimonio

 

Louis-Joseph Mondhare (editor, marchante) 

Vista y perspectiva de la Insigne plaza de los Toros
en día de función de la ciudad de Sevilla
, c. 1740.
Talla dulce, buril y aguafuerte sobre papel verjurado, 96 x 120 cm.

La colección de estampas de la Fundación Focus-Abengoa, cuyos orígenes se remontan a 1982, ha estado unida a los fines de la institución por difundir la imagen de la capital hispalense, alcanzando hitos importantes con la publicación de su catálogo en 1996 y la organización de la exposición Ver Sevilla. Cinco miradas a través de cien estampas (2002).

Adquirida en 2002, esta estampa es una de las incorporaciones más importantes a la colección de los últimos años. Su interés reside especialmente en reflejar el aspecto de la segunda plaza de toros de madera que construyó en 1733 la Real Maestranza de Caballería en el barrio del Arenal, precedente de la definitiva que hoy se conoce, levantada a partir de 1761 ya en piedra. Su propia estructura guarda un estrecho paralelo con la construcción posterior, pues en lugar de mantener la disposición cuadrilonga anterior adoptó una forma redonda para privilegiar su uso en la celebración de festejos taurinos, cada vez más frecuentes y populares en la ciudad, en detrimento de su función primigenia para la práctica de ejercicios ecuestres. El pabellón central también constituye un inmediato antecedente de su configuración posterior, destacando el escudo real que sirve de remate, en alusión a los privilegios reales con los que contaba. De hecho, el retrato de Felipe de Borbón, infante de España y duque de Parma, Plasencia y Guastalla, que preside el balcón central, evidencia la norma que establecía de forma permanente el nombramiento de Hermano Mayor para uno de los miembros de la Familia Real.

Como ha propuesto la profesora Fátima Halcón, desde el punto de vista de la tauromaquia, la obra no refleja un hecho o efeméride concreto. Más bien reproduce de manera simultánea una sucesión de los distintos lances relacionados con la fiesta a modo de repertorio de suertes, con las acciones de varilargueros o picadores, banderilleros, estoqueadores o toreros, o el detalle anecdótico de la presencia de los perros dentro de la plaza para sujetar y rendir a los toros, en conformidad con otras representaciones de tema taurino de este periodo.

La estampa no se encuentra fechada pero fue impresa en París por Louis-Joseph Mondhare en fechas cercanas a 1740, y encuentra justificación en el interés que surge entonces por ofrecer diferentes panorámicas de diferentes cosos españoles, fundamentalmente debidas a artistas extranjeros y captadas con bastante fantasía. El propio Mondhare realizó otra vista óptica de una corrida de toros en la Plaza mayor de Madrid, en estampa fechada en torno a 1759.

A la singularidad iconográfica de esta obra debemos unir su rareza, pues son muy pocos los ejemplares conservados de la misma, constituyendo un testimonio precioso de la práctica del toreo propio de un momento social y políticamente favorable, que abocaba su transformación hacia una singular atracción cada vez más profesionalizada.

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